sábado, 12 de noviembre de 2011

CUÁ CUÁ, AMÉN


















Escribe: Juan Carlos Serqueiros

¡CUÁ CUÁ, AMÉN!
(Beilinson-Solari)

Me acabo de enterar de un fiero crimen
de un rico embarque de sangre de Satán.
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
Mi conciencia estaba lista
cuando la carne explotó.
Nunca en la vida fui golpeado tan duro.
Puntos de acetileno cegador.
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá, amén!
Cuá cuá cuá, amén!
Los deben estar venciendo...
¡Dios siempre tan "imparcial"!
Pasé la noche en un regio salvavidas
y el fuego blanco se encargó de mi piel.
¡Cuá cuá, amén!
Cuá cuá cuá, amén!
¡Dios siempre tan "imparcial"!
¡Los huevos nunca miró!
¡Cuá cuá, amén!
¡Cuá cuá cuá, amén!
Órdenes y gritos sordos.
Miedo y llanto puteador...
¡Puntos de acetileno para todos!
¡Puntos de acetileno cegador!


Un inédito de los Redo: ¡Cuá cuá, amén!, con una letra aparentemente hermética. 

Pero claro, hermética… para quienes ignoran que se trata de un tema que el Indio compusiera para describir el horror pasado por uno de los sobrevivientes al hundimiento del buque argentino A.R.A. General Belgrano acaecido el 2 de mayo de 1982 durante la Guerra de Malvinas; por el submarino nuclear inglés H.M.S. Conqueror (qué nombrecito eh, justo pa’ los piratas).
Y como suele ocurrir siempre que se trata de la lírica solariana, no faltarán aquellos que digan: “a partir del conocimiento del hecho al cual está referida, la letra pasa automáticamente de hermética a explícita” (“cómo no se nos ocurrió”, Solari dixit), olvidados de que la poesía del Indio no es ni hermética ni explícita; es simplemente poesía, y como tal, de libre interpretación a partir de cómo impacta en los sentidos de cada quien. Estarán los giles de siempre, los que se las saben todas, los que con aire de sobradora suficiencia dirán -como de costumbre-: “habla de la droga”; y estarán los no menos giles del otro bando, los que no entienden un carajo de nada (y no porque les fallen las neuronas, no; los que les fallan son los sentimientos y por eso no comprenden), que dirán, entre desalentados y resignados: “las letras de Solari son ininteligibles”. Y bueno, hay de todo el viña del Señor, quelevachaché
Retomando la ilación, decía que la letra trata sobre las vivencias de alguien que sufrió en su propio cuero aquel espantoso suceso. Como es habitual en Solari, el título del poema tiene una relevancia fundamental. “cuá cuá, amén” es una metáfora muy finita, que en sólo tres palabras condensa una situación de gran complejidad: El A.R.A. General Belgrano había sido detectado por el submarino H.M.S. Conqueror, que inmediatamente dio aviso al gobierno británico y solicitó instrucciones, recibiendo como respuesta la orden de hundir al buque. Entonces, podemos fácilmente inferir el tenor aproximado del diálogo entre el capitán del submarino, y el almirantazgo inglés. Submarino: “Buque argentino a la vista” > Almirantazgo inglés: “Húndanlo” (“cuá cuá” escribe el Indio, apelando a la onomatopeya del sonido que emiten los patos para graficar la expresión popular “al agua, pato!”, referida a la acción de lanzar a las aguas del mar o de un río, a alguno o algunos) > Submarino: “El buque argentino está en aguas fuera del área de exclusión, ¿reiteran orden?” > Almirantazgo inglés: “Cumplan orden y húndanlo” > Submarino: “Así lo haremos” (“amén”, escribe el Indio, utilizando esa antiquísima palabra hebrea que significa “así sea”).
En cuanto al cuerpo de la letra, no tiene mayores misterios, una vez develada la situación que pinta (es un “fiero crimen” porque se trata de un crimen de guerra (la guerra es en sí misma un crimen), “los deben estar venciendo”, aludiendo a las noticias que se esparcían a través de los medios sobre la suerte de nuestras tropas en la guerra; “mi conciencia estaba lista”, queriendo significar el hondo patriotismo de nuestros soldados que peleaban por un trozo de tierra patria irredenta, etc.); salvo por algunas frases que encierran “trampitas” como la de significar más de una cosa en la misma metáfora, por ejemplo; la de “acetileno cegador”, que está referida tanto a los destellos deslumbrantes emergentes del torpedeo al buque y consecuente explosión, como también a la supuesta obsolescencia del barco (el A.R.A. General Belgrano era un navío que databa de 1938 y algunos afirman que estaba más para desguazarlo 
que para usarlo en una guerra; particularmente, ignoro si en efecto es así). El acetileno se usa en el soplete autógeno, una de las principales herramientas que se emplean en el desguace de barcos para cortar las chapas -en realidad, gruesas planchas de hierro- que los componen, y es “acetileno cegador” porque el deslumbramiento que provoca es tal, que el operario se ve obligado a utilizar antiparras muy oscuras de modo de poder ver la tarea que está llevando a cabo y de paso, protegerse los ojos.
Y como no podía de ser de otra manera, hay algo así como un palazo del agnosticismo del Indio a un dios al cual (irónicamente por supuesto) tilda de “imparcial”, achacándole el no tomar partido por la causa argentina, del lado de la cual está la justicia.
En fin…

4 comentarios:

  1. Como este es un tema que me jode y del cual, no quiero ni hablar, solo voy a hacer una referencia, que corresponde a la verdad más absoluta y con el ánimo de homenajear, a quienes con sentido de "Patria", se encaminaron a una muerte segura.

    El ARA Gral. Belgrano, estaba zigzaguendo en navegación, pero su destino era "El Estrecha de San Carlos", las razón principal era que el mismo tenía "esclusas en la nave central, que estaba blindada, no así ni su popa ni proa, con las esclusas abiertas, fondeadas en el barro, se hacía "prácticamente inundible" y además "sus cañones, eran de mayor alcance que la distancia a recorrer por los Harrier, desde su salida de alguno de los dos Portaaviones y regreso".

    Es una deshonra que la Marina de Guerra no haya expresado en "claras palabras", como sí hizo el Comandante de la nave, Capitán de Navío Héctor Bonzo, quién en vida intentó en vano, que la Marina de Guerra informara la real situación de la nave, para "dignificar el sacrificio de sus tripulación, entre los cuales se hallaban dos civiles, que se negaron a abandonar nave y tripulación, en una muestra más de quienes somos y que podemos llegar a hacer", de ahí, viajando de una frustración a otra, que dió como lastimoso resultado, que "haya habido, mayor cantidad de muertos por suicidio, que en combate", como corresponde a una Sociedad hipócrita.

    Si no nacimos para caciques, tampoco para sirvientes Viva la Patria !!

    Las disculpas, no toco más el tema, me hace daño.-

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  2. SUSCRIBO HASTA LAS COMAS, lo escrito por Marcelo.

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  3. Juan, muy buena la interpretación y el Indio mismo en el recital que dieron en Mar del Plata el 13/08/94 dice al final "muchos chicos como ustedes murieron en el Belgrano" por lo tanto tu apreciación es correcta.
    https://www.youtube.com/watch?v=4OI4QvfMJSQ

    Permitime por último aclarar que el Belgrano no estaba obsoleto como nos hicieron creer siempre, tuve la suerte de hablar con varios veteranos de Malvinas (incluso la pareja de una familiar mía fue sobreviviente del Belgrano) y era el mejor buque de todos los que había en el conflicto, si ese crucero hubiera estado en Puerto Argentino la historia sería otra... hubiera sido un desastre para los ingleses.
    La pregunta que hay que hacerse es: ¡¿que hacía ese buque solo, sin escolta, en medio del oceano?!

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  4. Muy buena interpretación, te dejo agradecimientos sobre el final de la reseña

    https://frodorock.blogspot.com.ar/2018/02/ineditos-de-ayer-redondos-go-1994.html

    Abrazo!

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